Psic. Anaís Barrios

Conociendo las emociones

Este breve texto forma parte del artículo “Crianza positiva: ¿por qué los padres deben aprender a gestionar sus emociones?

  • Las emociones tienen que ver con la capacidad de reaccionar de forma espontánea e individual ante una situación, persona, cosa o lugar. Son momentáneas y nos permiten adaptarnos a las circunstancias.
  • Todas las emociones tienen cuatro componentes. Uno subjetivo, que nos brinda un reporte interno del significado que le estamos dando a la experiencia (“es injusto”, “qué grosero es”, “qué tierno”, “le pudo haber pasado algo malo”). Otro componente biológico, que trata sobre la activación del cuerpo para responder (aceleración cardiaca o respiratoria, tensión muscular, temblor, sudoración, entre otros). También tienen un componente funcional; el de motivar respuestas de afrontamiento o enfrentamiento. Y un componente social; el de favorecer la comunicación e interacción con los otros.
  • No hay emociones negativas y positivas, pero sí agradables y desagradables. Éstas se pueden clasificar dos tipos. En las emociones que generan sensaciones de amenaza o daño: miedo, rabia, tristeza o repugnancia. Y en las emociones que generan sensaciones de inclusión y satisfacción: alegría, interés, amor. Por mencionar las más comunes.
  • Todas las emociones tienen una función específica. El miedo sirve para protegernos o proteger a los que amamos. La rabia sirve para defendernos de algo que consideramos injusto o incorrecto. La tristeza nos permite reintegrarnos del dolor y fortalecer nuestra persona. La repugnancia sirve para resguardarnos de algo que consideramos riesgoso o intolerable y la alegría sirve para que nos impulsemos a reproducir las experiencias satisfactorias.

Como podemos ver las emociones forman parte de la vida y del hecho de ser humanos. Si ya vieron la película Intensamente seguro pudieron darse cuenta que las emociones no sólo interfieren en nuestra conducta y en la forma en que nos relacionamos, sino que también actúan en la integración de nuestra personalidad.